Cuando una lavadora se desplaza o salta al centrifugar es porque el tambor gira a gran velocidad sin estar bien equilibrado o la máquina no está firme en el suelo. La inmensa mayoría de los casos se resuelven sin coste: nivelando, quitando los pernos de transporte o repartiendo mejor la carga.
Si la lavadora cojea o el suelo es irregular, el tambor desequilibrado la hace saltar. Es la causa más frecuente. Las patas delanteras son roscables para ajustar la altura y algunas traseras se autonivelan.
- Empuja las cuatro esquinas: si se balancea, está mal nivelada.
- Ajusta las patas delanteras roscándolas hasta que la lavadora quede firme y sin cojear, y aprieta las contratuercas.
- Comprueba con un nivel que queda horizontal en ambos sentidos.
- Si el suelo es muy resbaladizo, unas alfombrillas antivibración bajo las patas ayudan a fijarla.
Las lavadoras nuevas traen unos pernos en la parte trasera que inmovilizan el tambor durante el transporte. Si no se retiran al instalarla, el tambor no puede amortiguar y la máquina vibra y retumba con violencia. Es un fallo típico tras una mudanza.
- Mira la parte trasera de la lavadora: los pernos de transporte son 3 o 4 tornillos grandes con casquillo.
- Si siguen puestos, desenróscalos con la llave adecuada y guárdalos por si mueves la lavadora en el futuro.
- Coloca los tapones ciegos que suelen venir con la lavadora en los agujeros que quedan.
- Haz un centrifugado de prueba: la diferencia de estabilidad es inmediata.
Si la ropa se apelmaza en un lado —muy típico con edredones, alfombras o una sola prenda grande— el tambor gira descompensado y la lavadora se mueve. Muchos modelos incluso interrumpen el centrifugado y avisan por desequilibrio.
- Detén el programa, abre y redistribuye la ropa de forma uniforme por el tambor.
- Evita centrifugar una sola prenda pesada; añade unas toallas para equilibrar.
- No sobrecargues el tambor: una carga excesiva también impide el reparto correcto.
- Reinicia solo el centrifugado y comprueba si el problema desaparece.
Los amortiguadores y muelles que suspenden el tambor, y los contrapesos que lo estabilizan, se desgastan con los años. Si están gastados o un contrapeso se ha soltado, la lavadora golpea y se mueve aunque esté bien nivelada y equilibrada. Requiere intervención técnica.
- Descarta primero nivelado, pernos y reparto de carga: explican casi todos los casos.
- Con la lavadora vacía y parada, mueve el tambor con la mano: si se hunde y rebota con holgura, los amortiguadores pueden estar gastados.
- Un golpe seco y metálico al centrifugar puede indicar un contrapeso suelto.
- El cambio de amortiguadores o contrapesos requiere desmontar la lavadora; recurre a un técnico.
Preguntas Frecuentes
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