Una campana que enciende con normalidad pero no extrae el humo tiene el fallo localizado en uno de los cuatro sistemas que conforman el circuito de ventilación: el sistema de filtrado (filtro), el sistema de impulsión (motor y aspas), el circuito de conducción (conducto y válvula antirretorno) o el sistema de control (sensor y placa electrónica). El 80% de los casos se resuelven con una limpieza del filtro o el conducto, sin necesidad de intervención técnica. Seguir el diagnóstico en orden evita sustituir el motor —el componente más caro— cuando el problema era simplemente el filtro. El diagnóstico de un motor de extracción que no arranca sigue el mismo protocolo que el de una lavadora que hace ruidos extraños: si se oye intentar arrancar sin resultado apunta al condensador de arranque, si no hay sonido el motor está quemado.
El filtro de la campana —normalmente una malla de aluminio anodizado con estructura alveolar— actúa como la primera barrera de retención de partículas de grasa y aerosoles de cocción. Cuando el filtro se satura, la resistencia aerodinámica que opone al paso del aire aumenta de forma exponencial: un filtro con el 70% de sus alvéolos obstruidos puede reducir el caudal de extracción hasta un 50% aunque el motor funcione a plena potencia. El efecto es idéntico al que produce un filtro de evaporador obstruido en un aire acondicionado que no enfría: el componente activo (motor/compresor) trabaja correctamente pero el flujo queda restringido en el sistema de filtrado. Es la causa más frecuente de baja extracción (40% de los casos) y la más sencilla de resolver.
- Abre la tapa frontal de la campana y extrae el filtro (normalmente se desliza hacia abajo empujando una lengüeta o liberando clips laterales).
- Inspecciona el filtro a contraluz: si la luz no pasa o pasa muy poco, el filtro está saturado.
- Limpia el filtro bajo el grifo con agua caliente (60–70 °C máximo) y jabón desengrasante concentrado. Frota ambas caras con un cepillo de cerdas medias.
- Para grasa endurecida: sumerge el filtro durante 30 minutos en agua caliente con un chorro de desengrasante o lavavajillas. La grasa blanda se desprende sola sin necesidad de frotar agresivamente.
- Aclara abundantemente hasta que el agua salga completamente limpia. Deja escurrir y seca completamente antes de reinstalar: el agua residual puede gotear sobre los alimentos.
- Reinstala el filtro y comprueba que encaja correctamente sin huecos laterales: una instalación incorrecta permite que el aire pase por los bordes sin filtrarse, reduciendo la extracción efectiva.
- Enciende la campana en velocidad alta: si la extracción ha mejorado sustancialmente, el filtro era la causa.
- Si el filtro está físicamente deformado o dañado (malla aplastada, estructura rota), sustitúyelo. Cuesta entre 20 y 80 € según marca y modelo.
El motor de inducción de la campana convierte energía eléctrica en movimiento rotativo para impulsar las aspas. Cuando el motor pierde potencia —por acumulación de grasa en el rotor, desgaste del devanado, condensador de marcha deteriorado o rodamientos con excesiva fricción— las aspas giran a una velocidad inferior a la nominal. La campana puede encenderse y hacer ruido, pero el caudal de aire es insuficiente. A diferencia del filtro obstruido (donde la campana suena fuerte pero no extrae), con el motor débil la campana suena diferente al habitual —más apagada o con un zumbido más profundo— y la velocidad de las aspas es visiblemente menor.
- Con la campana en velocidad alta, observa visualmente las aspas a través del hueco del filtro extraído: ¿giran a la velocidad habitual o claramente más despacio?
- Desconecta la campana de la red y gira las aspas manualmente: ¿hay resistencia inusual? ¿puntos donde se detienen solos? Cualquier resistencia mecánica apunta a grasa acumulada en el rotor o rodamientos secos.
- Limpia el rotor con aire comprimido para eliminar el polvo y la grasa acumulada que pueden crear fricción adicional.
- Si el motor tiene orificios de lubricación y los rodamientos son de bronce, aplica 3–4 gotas de aceite SAE 10W. Gira las aspas manualmente para distribuirlo.
- Si la potencia reducida persiste con rotor limpio y lubricado, el condensador de marcha puede estar deteriorado: es un componente barato (8–15 €) cuya sustitución requiere técnico pero es rápida.
- Si el condensador está bien y el motor sigue sin potencia, el devanado está degradado: requiere sustitución del motor completo.
El conducto de extracción conduce el aire cargado de grasa y vapor desde la campana hasta el exterior del edificio. Con el paso de los años, la grasa que no retuvo el filtro se deposita en las paredes internas del conducto, reduciendo progresivamente la sección útil de paso. En conductos que discurren por cocinas de uso intensivo sin mantenimiento, puede llegar a formarse una capa de grasa solidificada de varios milímetros de espesor. La boca exterior del conducto puede además obstruirse por suciedad ambiental, telarañas o, en casos más espectaculares, nidos de pájaros o avispas que aprovechan el calor residual del conducto.
- Localiza la boca de salida exterior del conducto. Con la campana a velocidad alta, coloca la mano a 10 cm de la salida: ¿sale un flujo de aire perceptible y constante?
- Si el flujo es nulo o muy débil, inspecciona la rejilla exterior: ¿está cubierta de suciedad, grasa o telarañas? Límpiala con un cepillo y agua.
- Introduce una linterna por la boca exterior y mira hacia el interior: ¿se ve la sección completamente libre o hay depósitos de grasa oscura en las paredes?
- Si el conducto es accesible y desmontable en algún tramo, desconéctalo de la campana (normalmente encaja a presión o tiene 2–4 tornillos) y limpia el interior con un cepillo de limpieza de conductos y agua caliente.
- Si el conducto no es desmontable o discurre por el interior de la pared, utiliza una varilla flexible con cepillo circular (disponibles en ferreterías) para limpiar desde la boca exterior hacia el interior.
- Comprueba también que el conducto no tiene secciones aplastadas ni codos excesivamente pronunciados que reduzcan la sección de paso.
- Después de limpiar, vuelve a verificar el flujo con la mano en la salida exterior. Una limpieza efectiva del conducto suele restaurar la extracción a niveles originales.
La válvula antirretorno —normalmente una o varias aletas de plástico o aluminio situadas en el interior del conducto, justo a la salida de la campana— impide que el aire exterior o el humo de otros vecinos entre a la vivienda cuando la campana está apagada. Cuando esta válvula se atasca en posición cerrada por acumulación de grasa, bloquea parcial o totalmente el paso del aire aunque el motor esté funcionando: la campana "trabaja" pero el aire no puede salir. Si la válvula se atasca en posición abierta, entrada de olores desde el exterior cuando la campana está apagada.
- Con la campana apagada, coloca la mano o una hoja de papel frente a las aletas de la válvula (accesibles desde el interior de la campana tras retirar el filtro). ¿Notas corriente de aire entrando desde el conducto? La válvula está atascada abierta.
- Con la campana en funcionamiento, verifica que las aletas se abren completamente. Si se quedan a medio abrir o permanecen cerradas con la campana encendida, están atascadas cerradas.
- Desconecta la campana de la red. Localiza las aletas de la válvula y examínalas: ¿están cubiertas de grasa endurecida que impide su movimiento libre?
- Limpia las aletas con un paño empapado en desengrasante o limpiahogar. Muévelas manualmente para restaurar su movilidad: deben abrirse y cerrarse libremente con un leve soplo de aire.
- Si las aletas están deformadas, rotas o el mecanismo de bisagra está dañado, la válvula debe sustituirse. Es una pieza económica (10–30 €) y de fácil acceso en tiendas de climatización.
- Reinstala el filtro, reconecta y comprueba que la extracción ha mejorado y que no entra aire exterior cuando la campana está apagada.
Los modelos con control electrónico de velocidad utilizan un sensor de efecto Hall o un tacómetro magnético para medir la velocidad real del motor y compararla con la consigna programada. Si este sensor falla, la placa de control no puede regular la velocidad correctamente: el motor puede bloquearse en una velocidad fija (típicamente la mínima), no responder a ciertos cambios de velocidad, o funcionar de forma errática. El síntoma característico es que la campana falla selectivamente: extrae correctamente en velocidad 1 pero no en velocidades 2 o 3 (o al revés).
- Prueba todas las velocidades del equipo: ¿hay alguna en la que la extracción funcione correctamente y otra en la que no? Esta selectividad apunta al sensor o al control de velocidad.
- Reinicia la campana desconectándola de la red durante 3 minutos: algunos fallos transitorios del sensor de efecto Hall se resuelven con un ciclo de reinicio de la electrónica.
- Si el fallo persiste en velocidades específicas, informa al técnico del patrón exacto: qué velocidades funcionan y cuáles no. Esta información es diagnóstico.
- En modelos con mando táctil o pantalla digital, un fallo del sensor puede manifestarse como pantalla con indicación de velocidad que no corresponde con el comportamiento real del motor.
- El sensor de velocidad es un componente de bajo coste (10–40 €) pero requiere desmontar parte de la electrónica para acceder y sustituirlo. Requiere técnico.
La placa de control procesa las señales del panel de usuario (botones, mandos táctiles o mando a distancia), gestiona las velocidades del motor, controla la iluminación y en algunos modelos gestiona sensores de humo o de calidad del aire. Un fallo en la placa —por sobretensión, humedad infiltrada, condensador electrolítico envejecido o soldadura con microfisura— puede producir síntomas variados: la campana no responde al mando en ninguna velocidad, enciende la luz pero no el motor, o funciona a velocidad aleatoria sin responder a los comandos.
- Descarta primero las causas 1–5. La placa es siempre el último componente a diagnosticar.
- Reinicia la campana desconectándola de la red durante un mínimo de 5 minutos: algunos fallos transitorios de la PCB desaparecen con el reinicio completo de la electrónica.
- Observa si hay olor a quemado, plástico caliente o componentes visiblemente ennegrecidos en la zona del panel de mandos o del interior de la campana: indica fallo eléctrico en la PCB.
- Comprueba si la campana tuvo exposición a vapor de agua en exceso (cocción sin campana durante mucho tiempo, goteo desde el mueble superior): la humedad es la principal causa de fallo en PCBs de campana.
- Antes de aprobar la reparación, solicita presupuesto por escrito y compara con el precio de una campana nueva equivalente. En modelos con más de 10 años, sustituir la PCB raramente es la decisión más económica.
Códigos de Error Relacionados
Si el equipo muestra alguno de estos códigos en el display, el diagnóstico ya está orientado. Cada código enlaza con su ficha completa en la base de datos de ElectroAvería con causas y solución paso a paso.
| Código | Marca | Significado | Dificultad | DIY | Ficha |
|---|---|---|---|---|---|
| E1 | Bosch | Motor Defectuoso - E1 Bosch | ⚠️ Medio | 👨🔧 No | Ver → |
| E4 | Bosch | Filtro Obstruido - E4 Bosch | ⚠️ Medio | ✅ Sí | Ver → |
| E6 | Bosch | Error de Control - E6 Bosch | ⚠️ Medio | 👨🔧 No | Ver → |
| F1 | Bosch | Filtro Obstruido - F1 Bosch | ⚠️ Medio | ✅ Sí | Ver → |
| F3 | Bosch | Filtro Obstruido - F3 Bosch | ⚠️ Medio | ✅ Sí | Ver → |
| M01 | Bosch | Error de Control - M01 Bosch | ⚠️ Medio | 👨🔧 No | Ver → |
| M02 | Bosch | Error de Control - M02 Bosch | ⚠️ Medio | 👨🔧 No | Ver → |
| M03 | Bosch | Error de Control - M03 Bosch | ⚠️ Medio | 👨🔧 No | Ver → |
Preguntas Frecuentes
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Doctor Electro orienta el diagnóstico a partir de los síntomas que introduces y te indica la causa más probable con la solución paso a paso.
