Los filtros de la campana son su elemento clave de mantenimiento, y hay dos tipos que se tratan de forma muy distinta. Los filtros metálicos de grasa (aluminio o acero) se lavan y se reutilizan muchas veces; el filtro de carbón, presente solo en las campanas de recirculación, no se lava nunca: pierde eficacia y se sustituye. Confundirlos es el error más habitual —mucha gente intenta lavar el de carbón, que así queda inservible—.
Mantenerlos limpios no es solo cuestión de que la campana aspire bien y no huela: es también seguridad. La grasa que se acumula en los filtros es inflamable, y un filtro saturado sobre unos fogones encendidos es un riesgo real de incendio. Por eso este mantenimiento, que parece menor, es de los más importantes de la cocina. Lo primero es saber qué campana tienes: si expulsa el aire al exterior por un tubo (extracción) solo lavas los filtros de grasa; si recircula el aire a la cocina, además cambias el de carbón.
Los filtros metálicos (de aluminio o acero) retienen la grasa del vapor y se pueden lavar y reutilizar muchas veces. Conviene limpiarlos cada 2–4 semanas según el uso; dejarlos saturar reduce la extracción y aumenta el riesgo de incendio.
- Retira los filtros: suelen soltarse empujando un clip o pestaña y tirando hacia abajo.
- Sumérgelos en agua muy caliente con desengrasante o un poco de bicarbonato y deja actuar 10–15 minutos.
- Frota con un cepillo suave y aclara; también admiten lavavajillas si el fabricante lo permite (puede oscurecer el aluminio).
- Sécalos por completo antes de volver a colocarlos en su sitio.
Si la campana recircula el aire (no tiene salida al exterior), incorpora un filtro de carbón activo que neutraliza los olores. Este filtro no se lava: pierde eficacia con el uso y se sustituye cada 3–6 meses aproximadamente.
- Confirma que tu campana funciona en recirculación (sin tubo de salida al exterior).
- Localiza el filtro de carbón, normalmente detrás de los filtros de grasa o acoplado al motor.
- Retira el filtro viejo y coloca uno nuevo compatible con tu modelo (encaja a presión o girando).
- Anota la fecha del cambio para mantener el control de las sustituciones.
Además de los filtros, conviene limpiar la superficie de la campana y, si es accesible, la zona de la turbina, donde también se acumula grasa. Una campana limpia por dentro y por fuera trabaja mejor y dura más.
- Con la campana apagada, limpia las superficies exteriores e interiores con desengrasante y un paño suave.
- Si la turbina es accesible tras quitar los filtros, retira con cuidado la grasa endurecida de las aspas visibles.
- No mojes los componentes eléctricos ni el motor; usa el paño casi seco en esas zonas.
- Seca todo bien antes de volver a montar los filtros y encender.
Cada Cuánto Limpiar Cada Filtro
La rutina de mantenimiento que mantiene la campana aspirando bien y segura:
| Elemento | Qué se hace | Cada cuánto |
|---|---|---|
| Filtro metálico de grasa | Lavar (mano o lavavajillas) | Cada 2-4 semanas |
| Filtro de carbón (recirculación) | Sustituir (NO se lava) | Cada 3-6 meses |
| Carcasa y superficies | Desengrasar con paño | Mensual |
| Turbina accesible | Retirar grasa endurecida | Cada 6-12 meses |
Preguntas Frecuentes
¿Te ha resultado útil esta guía?
¿No logras identificar la causa?
Doctor Electro orienta el diagnóstico a partir de los síntomas que introduces y te indica la causa más probable con la solución paso a paso.